Australia entró al Mundial en 1985 en Adelaide, con finales de campeonato inolvidables. Desde 1996, ya en Melbourne, Albert Park ha sido escenario de grandes debuts como los de Hamilton y Verstappen, y momentos icónicos que marcaron la historia de la F1.
En los últimos años, el evento no ha parado de crecer: en 2025 reunió a más de 465.000 personas durante el fin de semana, consolidándose como uno de los Grandes Premios más convocantes del calendario.